
Cuando un hombre ha sembrado, puede contar con el sol, con la lluvia, con el rocío, porque estos elementos harán crecer las semillas. Pero si no ha sembrado nada, será inútil cualquier cosa de la que intente valerse. Es como si quisiera apoyarse en el vacío. ¿De quién es después la culpa, si no ocurre nada de lo que espera?
Ni siquiera el Señor quiere que nos amparemos demasiado en Él. Por eso, precisamente, está dicho: “Buscad el Reino de Dios y su Justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura”. Así que, os corresponde a vosotros hacer algo primero para desencadenar el proceso que os permitirá obtener lo que deseéis."
OMA

















